En 1969, la empresa CIA (Compañía de Industrias Agrícolas luego llamada Azucarera Ebro) cerró su planta de Zaragoza y trasladó la producción a la de Jédula. Se construyó entre 1968 y 1969 operando por primera vez en 1970. Ese mismo año se construyó un ramal ferroviario de 1.500 metros que conectaba las instalaciones con la estación de Jédula.
Durante las décadas de los 70 y 80, el cultivo de remolacha y la producción azucarera experimentaron un importante auge en las campiñas gaditanas. La superficie cultivada alcanzó una extensión superior a las 50.000 hectáreas, lo que concentró en la provincia de Cádiz hasta el 25% de la producción española y el 60% de la andaluza.
El declive, cierre y desmantelamiento de la planta en 2001 fue consecuencia de políticas agrarias y regulaciones de mercado tras la entrada de España en la entonces Comunidad Económica Europea (actual Unión Europea), bajadas de precio de la remolacha, fusiones empresariales e intereses de multinacionales.
Para el transporte a la estación de Jerez se emplearon tolvas «SUCRAN» y vagones de bordes medios, remolcados por locomotoras ALCO serie 1600. La ALCO 1300, procedente de Almería y destinada a maniobras en Jerez, se usó de 1989 a 1991. Posteriormente, la 1601, pintada de colores “taxi” brevemente, recuperó el servicio siendo la última en utilizarse. En la imagen anterior la vemos remolcando tolvas vacías hacia Jédula.
La actividad de la estación de Jédula estaba limitada a la campaña de la remolacha. Hasta aquí llegaron los trenes del fallido ferrocarril de Jerez a Almargén. En la imagen vemos una serie de vagones de bordes medios utilizados para el transporte de mercancía movidos por tractoras de Metalúrgica San Martín.
La imagen está tomada en 2026 desde aproximadamente la misma perspectiva que la anterior.
La estación contaba con andenes de carga y para pasajeros así como almacenes aunque no figuraba en las guías de viajeros ni se despachaban billetes. Algunos trabajadores residían en El Rizo y Jédula para el mantenimiento; el resto del año sólo pasaba el tren del economato. Aunque el caserío de Jédula está a unos tres kilómetros de la estación, prácticamente había que ir hasta Jerez cuando se necesitaba algo.
El cortijo de Yllena (o Illena), ahora La Torre y oculto tras las lomas cercanas a La Cantarera, conserva aún en sus tierras la vieja traza del ferrocarril.
La imagen muestra un brocal de pozo de hormigón de unos 2 m de diámetro. Este pozo fue esencial para la estación de ferrocarril en sus inicios, siendo su única fuente de agua para las necesidades ferroviarias y el personal encargado del movimiento y distribución de la remolacha a la azucarera.
Pocos son los vestigios que se pueden encontrar. Desde Jédula hay un sendero que lleva hasta las instalaciones de “Silos de Jedulilla”. Este nombre corresponde a un arroyo próximo.
En principio se puede confundir este sendero con la plataforma de la vía. No es así. Como se ve en la siguiente fotografía, unos metros después de la estación y aproximadamente en el kilómetro 22 de la línea, existía un desvío hacia la azucarera que transcurría próximo a este carril transitable pero no es el mismo.
En la imagen aérea se aprecian bien los dos trazados.
Si nos fijamos bien vemos que poco después la plataforma se eleva ligeramente sobre los terrenos cultivables y probablemente inundables con las lluvias.
Los eucaliptos que los flanquean a ambos lados también nos sirven de guía y explican su utilidad para secar las tierras más próximas.
En el lugar donde estuvo la estación permanecen algunas construcciones en desigual estado. En otros puntos del trazado las estaciones se mantuvieron para diferentes usos. No fue el caso de Jédula. Sólo podemos encontrar las que aparecen en las imágenes.
Pasada la estación en dirección a Arcos hay un paso elevado que comunica ambos lados de las tierras de cultivo sin que se aprecie ningún carril que pase por allí. Aparentemente se encuentra en buen estado y sólo han desaparecido en los últimos años las barandas de hierro.
Existe un sendero denominado "Tren del Azúcar",
que permite conocer el lugar donde estuvieron las instalaciones
de la azucarera ya desmantelada.